27 julio 2010

ENTRE EL MAR Y LOS CERROS.


Una mañana del último fin de semana de las vacaciones, agarré mi mochila y me fui pa allá arriba, al parque Oncol. Por los cerros que siempre ves cuando las nubes dicen que va a llover.


Habré caminado kilometros en medio del silencio y la noche,sin mas camino que el creado por el reflejo de las estrellas sobre la arcilla clara. Entre los  chirriditos y ramitas quebrarse, un fuerte crujir de ramas  duró un par de pasos seguido del filoso quejido de al parecer, algo felino. Fue mi puma invisible, que inmovilizo mis pasos y respiración por unos cuantos minutos.





DESDE EL MIRADOR  MAS ALTO. En la foto de arriba, vista hacia Valdivia y abajo, hacia Pilolcura.

Al amanecer de una de las noches mas frias que he vivido, ahi en medio de todo, de nada ni nadie. La nueva mañana parecía mas amable que la noche. Subí hasta la cima del monte a ver el ancho de todo el pais en donde el viento es mas fresco y puro que en ningún otro lugar.


El mirador Chaihuin estaba a 715 mnsn (metros sobre nivel del mar) y a 14,5 km en linea recta hacia Valdivia. Desde este lugar se pueden ver 11 volcanes.

SKINNI DIPPING, es un término inglés  para referirse a lo que  nosotros simplemente llamamos   "bañarse en pelota"...... Sin embargo, no creo que exista uno que describa la sensación  de sentarse  desnudo bajo el sol, sobre el borde de una cascadita, disfrutando de la  sencilla delicia de sentir el agua fria correr entre tus piernas.
( "The blood of fish"- Gustav Klimt.)

Ramita desde el tronco del abuelo tineo. En realidad resultó ser sólo una enredadera sobre el tronco. 
Dato del "Musgo man" Felipe Osorio.


Haciendo dedo me encontré con Don Lionel, que venia bajando leña de luma en su camioneta chevroltet del ´73. Como no quería que la noche me encontrara en el camino, y tenia ganas de probar el mar, acepté quedarme en una cabañita  que me ofrecía. 


Me gusta Curiñanco, me recuerda tiempos distintos; mas inocentes y sencillos, enamorados e  ingenuos, paseos y  borracheras escolares. 
Esta es una de esas interminables playas  que parecieran no tener fin, donde las nubes la recorren  aún mas lento sólo para    dejar sus sombras impresas sobre la arena.


Hoy en la tarde, conversando en un muelle de la costanera, pensaba en que extraño es estar ahora en un lugar que a lo lejos, parecía una pequeña e insignificante   manchita grisásea escupida  sobre el horizonte.Un  escupitajo al azar en lo enorme del infinito.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado

No ve? hasta que me metí a leer sobre sus periplos de los cuales conversamos ayer.

Le invito a una salida por el Arboretum a retratar, cada loco con su tema, usted con su lápiz y yo con mi cámara un día de verde observación.

Un abrazo
Felipe

Blacksterk dijo...

silencio y ruido del viento

fue una pausa pasar por tu blog
saludos

londres 36 dijo...

Siempre me dan ganas de ir a tus paseos! Me da la impresión de que terminas comunicándote con los árboles o con el viento o con el agua.

He abandonado la costumbre de caminar como lo hacía antes. Entre los edificios antiguos y las plazas, hablando de cualquier cosa con las palomas y los perros callejeros.

El estudio amerita encierros prolongados y la pereza se come los pocos días ociosos. Este año será distinto...


besos,

Londres36